miércoles 25 de mayo de 2011

Todos quieren ir a Boston, yeah buddy!


Me senté en un restaurante en la plaza que está frente al Pantheon en Roma para tomarme una botella de vino blanco y esperar que el calor se fuera. Las mesas estaban afuera del negocio por lo que daban hacia la plaza, y mientras uno disfruta del vino, se puede ver la gente que camina, los turistas, los chinos que toman foto de cada poste de luz, los mendigos pidiendo dinero, los ilegales vendiendo carteras Prada falsas, los marroquí que ofrecen cualquier tontería, los músicos que sólo saben tocar Pink Floyd, Led Zepellin y Cat Stevens, etc.

Viendo a mi alrededor escuché un griterío en la mesa de al lado y noté que se trataba de tres gringos de unos 30 años riendo mientras tomaban cerveza. Resulta que estaban jugando un juego – que uno de camisa roja de Coca Cola describió como el mejor juego que había jugado alguna vez en su vida – que consistía en adivinar la nacionalidad de la gente que pasaba frente a las mesas. Cada vez que acertaban, el gringo de camisa roja gritaba “yeah buddy” y se chocaba las manos con los otros dos.

Lo curioso del asunto es que cada sujeto achinado que cruzaba por la zona decían que era chino. Estos jamás le respondían por lo que no sabían si habían ganado o no. Cualquier persona de pelo amarillo decían que era de Minnesota, los que llevaban traje y corbata de Nueva York y los que se veían medio desarreglados y descuidados gritaban Texas. Jamás pensaron que por esa plaza caminaban franceses, alemanes, portugueses, etc. Creían que estaban en Estados Unidos, supongo.

En un momento, uno le preguntó la nacionalidad a los que estaban sentados en la mesa del otro lado. Ellos contestaron que venían de Dinamarca. Después del repetido “yeah buddy” los invitaron a jugar. No pude contener la risa cuando el tercer gringo le preguntó al de la camisa roja de Coca Cola si Dinamarca estaba en Holanda, y este, orgulloso y confiado en su respuesta, respondió: “supongo”.

Continuaron jugando mientras decían que venían de Boston a los otros gringos que se encontraban en medio de los aciertos. Ahí pensé para mis adentros que los venezolanos hablan de Boston como la gran ciudad donde todos quieren ir a hacer sus estudios universitarios, y de esa ciudad salen estos especímenes que estando en Europa creen que siguen en territorio estadounidense.

Una señora mayor pasó con un vestido rojo extravagante y Coca Cola grito: “La reina de Inglaterra, yeah buddy”. En ese instante sonreí por la estupidez y el grupo me invitó a jugar. Me preguntaron por mi nacionalidad y cuando contesté que era de Venezuela me vieron con cara de asco mientras Coca Cola volvía a decir “yeah buddy” y me chocaba la mano. Le dije que Boston no era la gran cosa, que se dejara de imbecilidades.

Siguieron jugando.

Diez minutos después me preguntó si me gustaba Jersey Shore. Le dije que era una mierda y me contestó que era su programa favorito. Le dije que me gustaba Howard Stern y no se podía creer que alguien que no viviera en Estados Unidos supiera algo del tipo.

Me acabé la botella de vino, el calor se había ido y me fui. A lo lejos se escuchaba aún el “yeah buddy” mientras en mi cabeza decía “viva Boston”.

RFC

2 comentarios:

Leo dijo...

Y nosotros que sólo nos burlamos de los "Rednecks"... Cuando los de las "Grandes ciudades" pueden llegar a ser más pendejos aún....

Roberto Franchi Capecchi dijo...

Así es, aunque la burla nos gusta a todos

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