
Eres la pimienta en exceso que daña la comida. La mancha negra que jamás se va después de tantos intentos. El humo en el pulmón del niño que fuma. Eres ponzoñosa, atrevida y descortés. La ropa desteñida, el árbol caído. Eres manipuladora y deshonesta. Pusilánime. El error de cualquier amante. Desterradota de sentimientos, ingeniera de desgracias ajenas. Exilias el amor, embajadora del miedo. Eres el imán del improperio, la causa del objeto del deseo. Mendiga, falsedad en persona. Eres el suicidio por necesidad, la pérdida de saliva, el desgaste de la justicia. Artimaña del absurdo, satanás en feminidad. Produces la desconfianza a la humanidad, el raciocinio caduco, la desmembranza infinita. Sed de poder, de mandar por sobre todas las cosas, de crear para desprestigiar, de conseguir a través de olores y mentiras. Promesas disfrazadas. Malévola. Despiadada. La felicidad se fue de viaje y recibiste en casa a Atila. Ignorante de corazón. Fracaso de ser humano. Inmundicia gratuita. Eres la baratija de cualquier nocturno en depresión. Embalsamadora de ideas. Torturadora. Desconsiderada. Eres la que quita el sueño y trae la mediocridad. La verborrea insensata. Demoledora. Mujer arácnida. Eres el ejemplo de la decadencia, la ladrona de futuros y pasados. La gota que derrama el vaso. De cuerpo insultante, de cabeza cabizbaja. La piedra que no siente. El insecto que produce ardor, la sangre que brota sin parar. Mujer caníbal. Salvaje y desgarradora. La carnívora del gusto, la amante de la caída y el desconsuelo. Propia de la indiferencia. La fruta prohibida. Pesadilla ambulante. Sedienta. Ebria de venganza. Pura en sueños.
En fin, una zorra.
RFC
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