
Sigues ahí. Te huelo. Te siento entre mis venas. Si, sé que pasó. ¿Qué es lo que quieres que haga al final? No lo busqué yo, ni tú. Pero a fin de cuentas todo lo haces para enterrarme en ese martirio que te llena por dentro y que no puedes llevarlo sola. Tienes razón al decirme que estoy loco. Es verdad, a estas altura no puedo estar cuerdo ante la situación que me presentas. Por favor, no me hables de aviones, que ironía. Eres la primera que sale volando ante la toma de una desición. Ven a mí, para restregar en tu cara todos los momentos de gloria que he logrado hacer. Quiero ver los celos recorriendo tu cara. No creas que todavía no te imagino muerta tal cual perro en autopista. Olvidada. Dejada atrás por los seres más queridos. Te lo vuelvo a preguntar ¿Qué has hecho tú por mi? No, no es odio y lo sabes. Te he repetido mil veces que es solo un sentimiento de alivio. No me obligues. No me saques de aquí. Mi paciencia llega a un limite y tu lo estas desbordando cada vez que abres esa maldita boca. Calla, cállate para siempre y entiérrate en tu propio mundo ridículo donde todos se psicoanalizan para sentirse bien, para sentirse importantes. No vengas con el mismo cuento de que me conoces bien y que sabes que es lo que pasa por mi mente. No te equivoques conmigo, que ya mucho aguante he tenido. Lo siento, lo siento adentro. Bien adentro donde tu jamás podrías llegar, porque no tienes las ganas, no tienes las agallas necesarias. Eres un disfraz. Palabras y palabras veo nadar por tu mente pero al final no llegan a nada. Muere. Muérete de una buena vez. Ese es mi deseo, mi salida, mi consejo hacia ti. Eres la misma, quizás la elegida para lograr crear ese odio dentro de mi para conmigo mismo. Cada día te torturo más en mis pensamientos. Me rio en realidad. No tienes idea del sufrimiento que te causo ahora, y a la vez a mi. Desaparece de una maldita vez que me tienes perturbado, sacudido, violado y destapado ante cualquier mal. Yo sé que buscas que me mate, que me olvide de todo. Yo sé, porque te lo propuse una vez y quedaste invadida. Maldita seas tú, maldita sea tu vida, tus ideales, tu familia y todo lo que alguna vez te pudo rodear. Me voy, solo y con mi conciencia limpia de que nunca hice nada para dejarte entrar o hacerte salir. Nunca te rocé de odio ni de alegría o esperanza. Siempre te mantuve al margen a sabiendas de que la maldad y lo perjudicial estaba presente. Pero lo acepto, todavía me gusta jugar….hasta tu muerte.
RFC






5 comentarios:
Me parece que posees mucha fuerza e intensidad, pero me dejo asombrada su contenido.
"Muere. Muérete de una buena vez. Ese es mi deseo, mi salida, mi consejo hacia ti."
No me busques más, sencillamente hice tu deseo realidad y escuché tu consejo.
ACS
es un escrito...es ficcion...no entiendo el drama
UAAOO! me parece que los otros anonimos se pusieron intensos...pero sigue adelante pese a esos comentarios. Chaooou
que tal si me rispondero a questa demanda. io pensero que questo e un problemo, mai credero que e questo une demanda que me interesono
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